Arte,Ciudad y países,Filosofía de viaje

MARIANO BERTUCHI, EL PINTOR DEL PROTECTORADO

26 Feb , 2021  

Un pintor granadino, Mariano Bertuchi, fue el responsable de fijar la imagen de Marruecos en España a partir de mediados del siglo XX. Se le considera el pintor por antonomasia del protectorado, así como

 

Además de pintor, fue también funcionario con amplias responsabilidades en la gestión cultural dentro de la administración colonial española en Marruecos. Su labor como funcionario colonial fue trascendental en las labores culturales del Marruecos español.

 

Visitó el norte de África por primera vez en las navidades de 1898. En 1902 regresó al norte de África. En 1908 se trasladó a Melilla donde siguió cultivando los temas marroquíes. En 1918 Bertuchi y su familia decidieron trasladarse a Ceuta, una ciudad en plena expansión, que se había convertido en la puerta de entrada al recién creado  protectorado, al que viajó frecuentemente. Acompañado de su esposa, se estableció definitivamente en Tetuán, en 1930 donde permanecería hasta su muerte en junio de 1955.

 

Descendía de una familia originaria de Malta, emigrada a Granada después de la invasión napoleónica de finales del siglo XVIII, pero la parte más relevante de su carrera la desarrolló en el protectorado español en Marruecos.

 

Tras la guerra civil española, se exilió en Francia. Tras repatriarse, fue juzgado dos veces en consejo de guerra y encarcelado. Ello no impidió que la obra de Bertuchi fuese utilizada profusamente por la propaganda franquista para difundir la labor de España en su protectorado sobre el norte de Marruecos.

 

Como artista, elaboró la práctica totalidad de los diseños de los sellos del Correo Español en Marruecos, hasta la independencia del país. Durante toda su estancia en Tetuán, su producción artística sería variada y abundante. Fue también responsable de la mayor parte de la cartelería turística del Marruecos español, trabajando para el Comité Oficial de Turismo de Marruecos. Al frente de los Servicios de Bellas Artes impulsó la adquisición de objetos de interés artesanal y etnográfico de los pueblos del norte de Marruecos que merecieran ser expuestos al público de manera permanente. La gran cantidad de piezas acumulada hizo que fuese necesario disponer de un espacio para su catalogación y exhibición, por lo que Bertuchi estableció el Museo de Arte Indígena y Hogar Musulmán en Tetuán (en la actualidad es el Museo Etnográfico de Tetuán).

 

Bertuchi se inserta en la línea de pintores españoles iniciada por Mariano Fortuny y seguida después por José Tapiró y Baró que se alejó de los tópicos del orientalismo. Es el pintor de la vida cotidiana del Marruecos colonial español, plasmando ese discurrir vital que desfila ante sus ojos, sin ningún prurito de exotismo o etnográfico.

 

 

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Arte,Ciudad y países,Decoración y arquitectura

TINGATINGA

5 Feb , 2021  

He pasado muchas veces delante de ellos, y no solo en Tanzania, sino a lo largo y ancho del continente. Algunos me parecían horrorosos y otros de una candidez tremenda.

 

Me refiero a pinturas del género ‘tinga-tinga’, una especie de surrealismo naif al estilo africano.

 

Debo confesar que dentro de lo caricaturesco que me parecen estas pinturas, creo que muchas tienen un verdadero valor pictórico. A veces me recuerdan a Escher con esos animales entrelazados creando un patrón.

 

Un estilo pictórico que lleva el nombre del pintor Edward Said Tingatinga, primer artista en realizar este tipo de obras y posteriormente fundador de la Sociedad Cooperativa de Arte Tingatinga, en la que se formaron desde la segunda mitad del siglo XX muchos otros artistas jóvenes de Dar es Salaam (Tanzania) y que posteriormente se extendió a la mayor parte de Tanzania, Kenia y los países de África oriental.

 

Un estilo ingenuo y surrealista lleno de colores brillantes y saturados que muestra con sarcasmo los grandes estereotipos de la vida corriente de África así como como la fauna salvaje o los paisajes de la sabana.

 

ORIGEN TRADICIONAL

 

Algunos marchantes e historiadores indican que Edward Tingatinga podría haber estado influido por la decoración tradicional de las paredes de las cabañas de los pueblos Makonde (se han documentado esas pinturas realizadas en Dar es Salaam por emigrantes de esos aguerridos pueblos del norte de Mozambique. (Se dice que muchos de los recursos para financiar las guerrillas de la frelimo contra la presencia colonial de Portugal en Mozambique procedía de la venta de etas obras.)

 

De hecho, cuando se trasladó a Dar Es Salaam para ganarse la vida, antes de dedicarse por entero a la pintura, Tingatinga decoró las paredes de un par de casas a cambio de una remuneración antes de empezar a pintar sobre tablas de albañilería.

 

LA ESCUELA TINGATINGA

 

Debido a su corta vida artística, Tingatinga sólo dejó un número relativamente pequeño de cuadros, muy apreciados por los coleccionistas.

 

En la década de 1990 surgieron nuevas tendencias dentro del estilo Tingatinga, en respuesta a las transformaciones que estaba experimentando la sociedad tanzana tras la independencia.

 

Se introdujeron nuevos temas relacionados con la nueva sociedad urbana y multiétnica de Dar es Salaam (por ejemplo, calles y plazas abarrotadas y concurridas), junto con ocasionales novedades técnicas (como el uso de la perspectiva).

 

Muchos elementos del estilo están orientados al turismo (cuadros pequeños para que puedan transportarse fácilmente, el tema de la a fauna salvaje pensada para atraer a europeos americanos..

 

LEGADO POSTERIOR

 

Uno de los pintores más conocidos de la segunda generación de Tingatinga es Simon Mpata cuñado del propio Edward.

 

Aunque no fue alumno de la escuela Tingatinga, el  artista tanzano George Lilanga, si frecuentaba a esos artistas como se refleja en su obra (como ha admitido él mismo).

 

El arte de Lilanga se asemeja a Tingatinga también en el  uso de colores vibrantes y la composición

 

La evolución de este estilo se transformó en la creación de un nuevo grupo: Slipway

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Historia africana

EL NEGRO DE BANYOLES

23 Oct , 2020  

Esta es una historia cercana y reciente. Y muy curiosa.

 

En 1825, los hermanos Verreaux, franceses, reunieron una colección de animales salvajes de África del Sur, aunque en uno de los últimos viajes consiguieron el cadáver de un africano, un varón de la etnia san (tradicionalmente llamado «bosquimano») que trasladaron al museo publico que tenían en París, donde lo exhibieron en una vitrina con escudo y lanza en mano.

 

A la muerte de los hermanos, el  museo quedó en el olvido y parte de la colección de vendió.

 

El cadáver fue adquirido por un veterinario catalán, quien montó en 1916 su propio museo en Banyoles (Girona) donde quedó exhibido hasta 1991.

 

Sobrevino el escándalo cuando, en víspera de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992, Alphonse Arcelín, un médico de origen haitiano lo reconoció como un ser humano. Horrorizado por el hecho de que a esas alturas de siglo un ser humano se exhibiese al público en una vitrina, se puso en contacto con varios gobiernos africanos que se opusieron a participar en los juegos si esta no era retirada.

 

El asunto fue discutido en varias sesiones tanto en las Naciones Unidas como en la Organización para la Unidad Africana.2​ Después, en marzo del mismo año el cadáver fue retirado del Museo Darder.7

 

Para evitar que nada aguase la euforia de la España de 1992, la pieza se reclasificó como “resto humano” y se retiro del museo.

 

La retirada molestó a los habitantes de Bañolas, ya que era considerado como «un miembro de la familia». Los vecinos de Bañolas mediante la asociación Amics dels Museus presentaron 7300 firmas al ayuntamiento en contra de la posibilidad de repatriación del cadáver, argumentando que aunque no debiera ser exhibido, debería permanecer «a disposición de los investigadores».

 

Siguió expuesto hasta el año 2000, y tras meses de polémicas y después de quitarle el taparrabos, la lanza, la piel y careta que vistió en Bañolas, el cuerpo fue enviado al Museo Nacional de Antropología de Madrid, donde se le extrajeron todos los elementos que se le habían añadido, como el relleno (que había reemplazado los órganos internos), los ojos, el cabello y los genitales. También se decidió extraerle toda la piel. El cráneo y el resto de huesos fueron enviados en un ataúd a Botsuana en 2007.​ El 4 de octubre de 2007 fue enterrado en el parque nacional de Tsolofelo con honores reservados hasta ahora para héroes nacionales

 

 

 

 

 

 

 

 

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Arte,Ciudad y países

MÁSCARAS: METAMORFOSIS DE LA IDENTIDAD MODERNA

7 Oct , 2020  

Exposición en el Museo Carmen Thyssen-Bornemisza Málaga Del 28 de julio de 2020 al 10 de enero de 2021
Artistas: Goya, Ensor, Gutiérrez Solana, Picasso, Derain, Gargallo, Julio González, Modigliani, Togores, Oteiza, Goncharova, De Chirico, Ernst, Barradas, Lekuona, Maruja Mallo…

 

 

Esta exposición, conformada por más de un centenar de piezas y comisariada por Luis Puelles, profesor titular de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad de Málaga y Lourdes Moreno, Directora Artística del Museo, plantea una reflexión sobre la máscara como elemento transformador de la representación de la figura humana en el arte moderno. Partiendo de un uso festivo tradicional vinculado al carnaval y al disfraz, que también se mantendrá en la vanguardia en los personajes de la Commedia dell’arte, la máscara comienza primero a asociarse a lo grotesco y a la muerte, en el fin de siglo XIX y con el antecedente de Goya, e irrumpe como referencia para el trabajo del rostro en la vanguardia, a partir de la influencia de máscaras etnográficas de culturas no europeas en los inicios del siglo XX. Rasgos simplificados, planos, ojos de cuencas vacías despersonalizan el rostro humano en movimientos como el cubismo, dadaísmo, expresionismo y surrealismo. Estas experiencias resultarán decisivas para el arte moderno, haciendo que la máscara deje de mostrarse como objeto y termine por asimilarse al propio rostro, cuestionando la identidad, la individualidad y la subjetividad.

 

 

Como en la secuencia de una metamorfosis, la muestra indaga en el uso de la máscara por el arte como algo absoluto, más allá de sus connotaciones tradicionales y consabidas asociadas al ritual, a lo mágico, al teatro y al disfraz, evidenciando su mutación de objeto en imagen artística. En una evolución de la máscara como objeto físico, como elemento tangible que se superpone a un rostro al que oculta o reemplaza, para abandonar progresivamente esa presencia detrás de ella, lo que acabará llevando a la pérdida de su materialidad, de independencia del rostro, y, en definitiva, a su

 

MÁSCARAS SOBRENATURALES

 

Durante las primeras vanguardias se advierte el creciente interés de los artistas por las máscaras rituales no occidentales como fuente de inspiración para quebrantar los códigos de representación figurativos y dotar a las obras de nuevos significados y variadas interpretaciones. La asimilación de principios estéticos asociados a lo «primitivo» –simplicidad, tosquedad, espiritualidad, hieratismo– supone en el arte moderno el abandono de las convenciones académicas de belleza y armonía, actuando la máscara a partir de entonces como una moderna síntesis del rostro humano.

 

Disparates de carnaval. A lo largo de la historia, los artistas han recurrido al empleo de máscaras y disfraces como estrategia para construir nuevas identidades. La fiesta del carnaval representa un ejemplo paradigmático de liberación colectiva de lo irracional a través de la máscara. Una forma de subvertir las normas y dar rienda suelta a los instintos más básicos. Estrategias afines las hallamos también en el ámbito del teatro, donde los personajes se enmascaran y protegen por una frontera física entre la realidad y la apariencia, en un universo que aúna lo grotesco, lo cómico y lo caricaturesco.

 

ROSTROS TRANSFIGURADOS

 

Como último eslabón en la genealogía enmascarada de la compleja identidad moderna encontramos los retratos en los que los rostros funcionan como máscaras «inhumanas», sin profundidad comunicativa. El triunfo de la

subjetividad, la ausencia de dogmas y el escaso interés por la búsqueda del parecido, propician un repertorio de identidades ambiguas, fragmentadas, desfiguradas, alienadas o encubiertas bajo el maquillaje. Son estos retratos «sin rostro» el paradigma adecuado para manifestar la contradictoria sociedad contemporánea.

 

CATÁLOGO BILINGUE

 

El catálogo, ilustrado con 147 láminas a color , cuenta con textos de los comisarios de la exposición Luis Puelles Romero, Profesor Titular de Estética y Teoría de las Artes de la UMA, de Lourdes Moreno, directora del Museo Carmen Thyssen Málaga, y con colaboraciones del equipo curatorial del Museo.

 

Imagen:
Walt Kuhn, Chico con chistera, 1948
Óleo sobre lienzo, 58,4 x 53,3 cm
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

 

En los siguientes enlaces puedes ver dos videos de la exposición:

 

https://www.carmenthyssenmalaga.org/multimedia/video/161

https://www.carmenthyssenmalaga.org/exposiciones/2020/Mascaras/vv/visita_virtual.html

 

Pablo Picasso, Estudio ,para ‘trois femmes’ 1908

 

 

Julio Gonzalez. Máscara austera. 1940

 

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The African World

GALERÍA SABRINA AMRANI

8 Sep , 2020  

Amantes como somos del arte, siempre me alegra publicar una entrada acerca de una galería. Y la alegría de hoy es doble ya que, además de esta misma entrada, he podido conocer la Galería Sabrina Amrani ya que, confieso, entre las desventajas de mi condición de nómada una de ellas es no estar a la última en demasiadas cosas.

 

He llegado a la Galería de Sabrina Amrani a través de la obra de Chant  Avedisian, artista egipcio que me encanta y del que preparo una entrada para los próximos meses.

 

Cuál es mi sorpresa al descubrir que una gran parte de su obra está en España y su representante es Sabrina Amrani, como también lo son, entre otros artistas, Manal AlDowayan de Arabia Saudí, Amina Benbouchta de Marruecos, Zoulikha Bouabdellah de origen argelino, etc.).

 

La galería se fundó en 2011 y presta especial atención a las nuevas voces que están surgiendo en las regiones del Sur para compartir su trabajo con una audiencia global.

 

Sabrina es francesa de origen argelino, criada en una mezcla de culturas, tradiciones y hábitos que son comunes a la mayoría de los artistas con los que trabaja.

 

La galería participa regularmente en ferias relevantes, por supuesto ARCO, pero también en ArtInternational Istanbul, Art Dubai, Cape Town Art Fair, y la 1:54, la bienal dedicada al arte contemporáneo africano que se celebra en Nueva York, Londres y Marrakech.

 

La galería cuenta con dos espacios: uno, en Malasaña, y otro de reciente apertura en una nave de Carabanchel de 600 m2, en la calle Sallaberry, 52). Mientras, como presidenta de Arte Madrid está detrás de ‘Apertura’, el evento que inaugura la temporada expositiva de la capital y por medio del cual se pretende dinamizar el mercado artístico.

 

Este año, 2020, Apertura celebra su 11ª edición. Desde el jueves 10 de septiembre hasta el domingo 13 de modo que si estás en Madrid en esas fechas no puedes dejar de reservarte unas horas para participar es su programa de actividades.

 

*En la actualidad hay dos exposiciones: Topografía del borrado de la artista Gabriela Bettini, y Señal de abandono de Jorge Tacla.

 

Más información es:

 

https://www.artemadrid.com/apertura/

https://www.sabrinaamrani.com/

 

 

Fotografía de la artista marroquí Amina Benbouchta

 

Uno de lo épicos cuadros de Avedissan

 

Obra de la artista saudí Manal Alsawayan

 

 

Sabrina Amrani

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Historia africana,The African World

ZOOS HUMANOS EN LA EPOCA COLONIAL

14 Jul , 2020  

Esta entrada, publicada hace ahora alrededor un año, trae a la memoria un espectáculo que se produjo desde el último tercio del siglo XIX hasta bien entrada la mitad del siglo XX: los zoos humanos.

 

¡Tan poco tiempo ha transcurrido desde que dejaron de celebrase y tan ajenos están en la memoria colectiva de occidente!. Hoy día, menos de un siglo después de que estuviesen en su apogeo nos resulta aberrante tan siquiera su recuerdo.

 

En 1874 el alemán Carl Hagenbeck, mercader de animales salvajes para los circos de Europa decidió incorporar nuevos «ejemplares» a su repertorio: en particular samoanos y lapones. La iniciativa fue un éxito de público, tanto que la industria del espectáculo desarrolló el modelo dando lugar a los “zoológicos humanos”.  Un fenómeno circense que recreaba el hábitat de diferentes tribus indígenas para exhibirlas en crueles giras que les llevaban a las principales ciudades de Europa.

 

Estas exposiciones fueron la ocasión de presentar al público europeo una muestra de los diferentes pueblos colonizados.

 

Eufemísticamente también se las denominaba como «exposiciones etnológicas» o «ciudades de negros», enfatizando las diferencias culturales entre las naciones europeas y las no europeas (o entre blancos y negros).

 

Tras estas exposiciones subyacía todo un argumentario propio de la época que iba de la curiosidad antropológica a la justificación política del colonialismo pasando por el supremacismo racial o el darwinismo social.

 

Estos desarraigados poblados recorrieron la geografía occidental, especialmente Francia, Bélgica y Alemania, interesados en dar muestra de los (accesibles) habitantes de sus colonias en África.

 

No se trataba de ninguna dramatización sino de un concepto grotesco de ciencia que, al catalogar a los indígenas africanos de inferiores intelectual y socialmente, consideraba pedagógico mostrarlos para curiosidad del público.

 

Aunque no solo eran indígenas africanos. Procedían de todo el mundo. También de Argentina como aconteció en 1881, cuando llegaron a París once fueguinos raptados en las costas del estrecho de Magallanes por un marino alemán. En sólo dos meses la exposición fue vista por 400.000 personas.

 

España no fue una excepción. El Parque del Retiro acogió en 1887 a 43 indígenas filipinos, incluyendo “algunos igorrotes, un negrito, varios tagalos, los chamorros, los carolinos, los moros de Joló y un grupo de bisayas» que se anunciaban a bombo y platillo y que causaban la admiración y curiosidad de todos los que se acercaban al parque de la capital.

 

La idea era que aparecieran en escenarios que se asemejaran lo máximo posible a su lugar de origen y realizasen actividades tribales. Claro está, que las costumbres y rituales de estos indígenas eran en muchas ocasiones tergiversados para favorecer el entretenimiento por encima de la ciencia.

 

Teóricamente, estos indígenas accedían voluntariamente a participar en los espectáculos a cambio de una contraprestación económica. Un voluntarismo que sin embargo estaba más cerca del engaño.

 

Entre 1877 y 1912 se realizaron unas treinta exposiciones de este tipo en el Jardín d’Aclimatación de París. La afluencia de público fue masiva y regular. En el primer año recibió un millón de visitas. El promedio de concurrencia, entre 200.000 a 300.000 personas.

 

En la célebre Exposición Universal de París, donde se inauguró la torre Eiffel (1889), el principal y más visitado espectáculo fue «Un pueblo Negro» una atracción donde fueron mostradas 400 personas indígenas.

 

En 1914 existía en Oslo un pequeño pueblo donde la gente podía admirar extraños hombrecitos de color como parte de su diversión diaria: Villa Congo. Ahí vivían 80 africanos que intentaban seguir con sus vidas diarias, algo que causaba admiración y deleite entre los asistentes, a quienes les parecía gratamente exótico. Más de 1 millón de noruegos asistió para ver el espectáculo tras ser inaugurado por el  propio rey.

 

Tampoco EEUU fue ajena a esto. lo habitual fueron exhibiciones de nativos americanos (en 1896 el  Zoo de Cincinatti abrió un poblado con un centenar de sioux y en la Feria Internacional de San Luis en 1904 se exhibieron nativos de los nuevos territorios arrebatados a los españoles (Guam, Filipinas, Puerto Rico). Buffalo Bill realizó una gira europea con indios del Viejo Oeste que asombró Barcelona.

 

El fin de la II guerra mundial, la difusión de la diversidad a través del cine y la declaración de los derechos humanos en 1948 marcaron el fin de estos zoológicos humanos, a pesar de lo cual diez años después de la declaración aun fueron exhibidas en la Exposición General de Bruselas familias enteras africanas en pequeñas jaulas de bambú con 41 millones de visitantes que observaron, alimentaron y acariciaron a los… indígenas.

 

Historias como esta, sorprendentemente cercanas en el tiempo, habrían de hacernos reflexionar sobre lo que es curiosidad o morbo, bárbaro o civilizado, y sobre todo mantenernos alerta ante una nueva (y desmemoriada) cultura racista que tanto degrada la condición humana.

 

Hay antecedentes históricos de estos zoos humanos: Colon llevó indígenas del Nuevo Mundo a la corte castellana en 1493; Moctezuma  también exhibía a personas poco comunes como enanos, albinos y jorobados; en el siglo XVI el cardenal Hipólito de Médicis coleccionaba personas de diferentes etnias…

 

Lo increíble es que Occidente ya pregonaba el ideal de igualdad universal mientras abrazaba la causa etnocentrista para legitimar el colonialismo y someter a los (atrasados) pueblos de África.

 

 

 

 

 

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Arte,Gentes

SIDI LARBI CHERKAOUI

3 Jul , 2020  

He de reconocer que esta entrada no se debe a ninguna aportación de cosecha propia, sino más bien, una investigación a medida.

 

Hace unos días, charlando con un amigo sobre danza contemporánea, mencionó el nombre de una figura icónica, Sidi Larbi Cherkaoui, de Marruecos para más señas. La mención se refería a una declamación de poemas de Paul Bowles frente a un burro en el escenario que parecía atraer las simpatías del público mientras el animal comía o defecaba ajeno al espectáculo.

 

Aunque conocía a Wim Vandekeybus o Anne Theresa de Keersmaeker de cuyos espectáculos pude disfrutar cuando, a mediados de los años 80, en mi época de universidad, el Festival Internacional de Teatro de Granada ofrecía programas verdaderamente atractivos.

 

Pues bien, fui a internet a sumergirme en la vida y obra de este bailarín que traigo a este blog, humildemente, en forma de síntesis y recomendación.

 

Aunque nacido en Amberes, conserva la nacionalidad marroquí de su padre. Ese origen africano se puede observar y es característico en muchas de sus obras

 

Apuntaba ya un gran futuro en la danza ya que antes de los 18 recibió premios, participo en programas de tv, etc. A partir de ese momento se formó en la academia de Anne Theresa de Keersmaeker donde desarrolló verdaderamente su talento y conoció a fondo las técnicas de los grandes de la disciplina.

 

Solo soy aficionado a la danza contemporánea por lo que no sabría expresar con tecnicismos el  estilo de Cherkaoui, aunque tomando prestadas las definiciones de los que realmente saben de esto, dicen que interpreta de un modo ‘onírico y contorsionista’.

 

Desde luego, es impresionante verle en solitario sobre el escenario o acompañado solo por uno o dos bailarines.

 

Movimientos realizados por un cuerpo de goma en los que parece generarse una energía continua. Movimientos aristocraticamente delicados dentro de su brusquedad

 

Si se viese su obra en perspectiva, toda ella rezuma multiculturalidad incluyendo la exploración de la identidad étnica y religiosa.

 

Entre sus obras figuran Rien de rien (2000), montaje con el que el coreógrafo conquistó la escena internacional, Foi (2003), Zero Degrees (2005) creado e interpretado junto a Akram Khan, Origine (2008), Sutra (2008), obra realizada e interpretada junto a diecisiete monjes del templo chino Shaolín, en la que la danza contemporánea convive con las artes marciales, Dunas (2009), trabajo configurado con la bailaora y coreógrafa María Pagés, y TeZuKa (2011), homenaje al mundo del manga.

 

Al azar busqué en Spotify alguna lista de reproducción y descubrí con agrado que las bandas sonoras se hallan en una con su nombre y que estas, como había observado en sus obras, incluyen música árabe e  hipnóticas percusiones de darbuka.

 

Recomendado pues. En este enlace de Youtube podéis disfrutar de muchas de sus obras: https://www.youtube.com/results?search_query=sidi+larbi+cherkaoui

 

 

 

 

 

 

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Arte,Ciudad y países

GALERIA COMPTOIR DES MINES

2 Jun , 2020  

Ahora que los espacios culturales vuelven a abrir sus puertas y la posibilidad de viajar es real, es un momento extraordinario para recordar una de las gemas culturales del Marruecos mas contemporáneo.

 

La galería de arte ‘Comptoir de Mines’ se sumó hace un par de años a la vibrante escena artística de Marrakech.

 

Se encuentra en uno de los grandes tesoros de la herencia Art Déco de la ciudad. Una villa de 1932 en Gueliz que ahora alberga la galería y que exhibe a algunos de los mejores artistas de Marruecos.

 

Fundada por el respetado galerista Hicham Daoudi, que tiene un enfoque especial en ayudar a los artistas emergentes a desarrollar, el espacio alberga exposiciones que se centran en temas de peso. Obras anteriores han analizado las «Cruces», una exploración de la migración y las «poesías africanas», una meditación sobre la melancolía artística.

 

Puedes descubrir su programación en la web de la galería.

 

 

 

 

 

 

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Arte,Gentes,Historia africana

KIFWEBE

19 May , 2020  

Máscara de la etnia BaSongye, cuya palabra para máscara, kifwebe, es comúnmente aplicada por los coleccionistas a este tipo de máscara. La máscara masculina encarna el poder de la brujería y realiza hazañas espectaculares para inducir el miedo en los espectadores.

 

 

 

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Arte,Ciudad y países

EL ARTE SHONA. MÁS QUE ESCULTURA

5 May , 2020  

Zimbabwe posee dos grandes culturas diferentes que tienen distintas maneras de hacer arte, los Ndeble y los Shona. Pero el grupo étnico más grande e influyente del país, son estos últimos y de su arte es de lo que venimos a hablarte hoy.

 

El Arte Shona tiene su origen en las manifestaciones culturales de este pueblo de Zimbabue en los años 60.

 

En 1957 el historiador de arte Frank McEwen asumió la dirección de la Galería Nacional en Salesbury, Rhodesia del Sur o lo que hoy conocemos como Harare, Zimbabwe. Antes, había dirigido provisionalmente el Museo Rodin en París.

 

McEwen, se especializó en arte africano y su influencia sobre Picasso, Matisse o Henry Moore debido a que los había conocido personalmente. Abrumado por el potencial artístico existente en Zimbabwe, fundó escuelas taller. Eran poco convencionales y donde el artista africano podía desarrollar libremente su talento creativo.

 

No podemos decir que él fue el creador de la “Escultura Shona” pero en gran parte alentó a los artistas africanos a crear mirando hacia el interior de su cultura y a expresar su arte, basándose al principio en su propia mitología.

 

Tom Blomefield era un pequeño granjero de tabaco, que al ver que su granja no prosperaba, fundó en 1966 la colonia artística “Tengenenge”. Se convirtió en su director, y ha seguido siéndolo hasta 2007. Actualmente, sigue existiendo esta pequeña colonia. De ella han surgido varios artistas reconocidos a nivel mundial.

 

El pueblo de Tengenenge es una galería al aire libre de la escultura Shona, y allí se exponen más de 11.000 obras de más de 80 escultores.

 

La existencia de una gran cantidad y variedad de material crudo ha sido un factor de gran importancia para el desarrollo de los escultores de Zimbabwe.

El “Great Dyke” provee a los artistas de su material predilecto para trabajar en sus esculturas: la piedra Serpentina.

 

Este tipo de piedra tiene 2,6 mil millones años y se encuentra en grandes cantidades en Zimbabwe. La Serpentina está caracterizada por su dureza y por sus escasas grietas. El color de la Serpentina depende de la combinación de minerales y su apariencia varía según el lugar en que se encuentre.

 

En las canteras de Tengenenge se encuentra el Springstone, una Serpentina de color negro intenso y de extrema resistencia y dureza. El Opal es una variedad de la Serpentina de color verde claro. Viene de la zona de Chiweshe y gusta mucho por su dureza y su dibujo. Muchas veces contiene partes naranjas, rojas o azules bajo la superficie.

 

Otra de las piedras utilizadas frecuentemente para crear estas maravillosas esculturas es la semipreciosa Verdite. Se caracteriza igualmente por una gran dureza y por su intenso verde. Ello es resultado de su contenido en cromo, aunque puede encontrarse también en colores más oscuros como el marrón.

 

Las figuras se hacen a base de martillo y distintos tamaños de cincel, dándole la forma que ellos desean. Aunque para los detalles siempre suelen trabajar con limas de distintos grosores.

 

El acabado de cada escultura se hace con papel de lija y con una paciencia infinita para dar esa forma tan espectacular a todas las esculturas Shona. Al final se esmerila todo con un poco de agua y la lija más fina.

 

Por último para conseguir un brillo y un color intenso lo bañan con una cera incolora después de haber calentado la piedra para que la cera penetre mejor. Una vez que han terminado, el artista pule su obra hasta que consigue el acaba que buscaba.

 

La escultura o el arte Shona tiene algunos renombres mundiales. Han expuesto en países de toda Europa, y en España fueron muy impactantes las demostraciones de la Expo de Sevilla del 92.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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