Arte,Decoración y arquitectura,The African World

ARTES MAYORES Y MENORES. EUROPA Y ÁFRICA FRENTE A FRENTE

5 Mar , 2021  

En la inútil comparativa (desviada del foco real de la cuestión) con la que siempre lidiamos quienes estudiamos el exotismo en el arte y la decoración, hay un aspecto que sale a relucir con cierta frecuencia en la literatura especializada: artes mayores y artes menores.

 

*(Por suerte sale a relucir cada vez con menos regularidad).

 

La comparativa no deja de mostrar más que sometemos todo a exámenes y con estos dejamos en evidencia los valores artísticos sobre los que se ha asentado el arte en Europa y occidente.

 

Las precisiones que siguen la tortuosa relación histórica entre las denominadas artes mayores y menores son solo una mínima parte de un compendio de saberes que muestran la diferente mentalidad artística de Europa y África y que permiten superar antagonismos estériles y colocar un mundo y otro en el universo que a cada uno le corresponde.

 

Parece que la diferencia entre una y otra es el contacto físico y material con ellas. Mientras la pintura y la escultura no requieren contacto físico y bastaría tan solo el deleite de la observación intelectual, otras artes (a las que la historia ha puesto por nombre: menores) sí requieren un contacto físico y material. La decoración seria arte menor en la medida en que es vivida en contacto directo y permanente.

 

Una clasificación que implica, erróneamente en mi opinión, arte de primera y segunda división. Arte divino y arte mundano, alto y bajo…

 

De hecho, y con el ejemplo puede percibirse el abismo entre Europa y África, el arte mayor en esta última sí ha requerido el contacto físico con la obra ya que jamás se produjeron para el deleite visual solamente, sino que implicaban también una finalidad (como la escultura por ejemplo, cuya finalidad es ritual en muchos casos).

 

Contrariamente, la pintura no es un arte muy representativo de las manifestaciones tradicionales de África. La cestería y orfebrería son también otras artes menores que han tenido predicamento en África. La arquitectura sería otro arte menor en esta relación de definiciones.

 

Esto muestra igualmente la distancia cultural existente entre África y Europa por lo que los parámetros que pueden servirnos aquí para clasificar como bueno o malo, bonito o feo, no son válidos en África.

 

 

 

 

 

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Decoración y arquitectura,Historia africana,Moda y estilo

BENDITO BOGOLÁN

22 Ene , 2021  

En decoración, a veces, podemos valernos de piezas que son mucho más que eso. Son hermosos pedazos de historia y antropología que, de un modo u otro, otorgan a nuestros espacios una dimensión que trasciende la estética.

 

La colección de cojines bogolán que están a la venta en la web de The African Touch, tienen ese espíritu heterogéneo que siempre buscamos. Queremos que nuestras piezas trasciendan las tendencias y no vengan ni vayan hacia ninguna época.

 

El bogolán es una de las telas más conocidas en África. Esta tela tiene una gran importancia en la región del Sahel desde hace siglos pero recientemente está alcanzando fama mundial gracias a la impresionante demanda en África, Europa y Estados Unidos desde que en los años setenta se editara comercialmente en conmemoración del Festival de Cine de Bamako.

 

Al bogolán también se llama, de forma muy descriptiva, paño de barro de Mali.

 

Originalmente la fabricaban las mujeres de la tribu Bamún, establecida en la región de Djenné, en Mali.

 

Esta tela, tejida en bandas de algodón, y decorada con motivos geométricos blanco sobre fondo negro, se usaba para confeccionar ropa de mujer. Tradicionalmente era la tela con las que vestían las mujeres con la menstruación, embarazadas o con riesgo de perder sus hijos ya que, según las fabulas tradicionales, su dureza y grosor mantenían alejados los espíritus malignos. Es un tejido protector.

 

El paño se sumerge primero en una decocción de hojas de árboles galman y tjankara que contienen muchos taninos con los que adquiere un tono amarillo profundo.

 

Los motivos geométricos se aplican directamente sobre la tela con la base de una botella o recipiente similar. Posteriormente se cubre de barro alrededor del motivo aplicándolo con un cuchillo o espátula metálica ya que el óxido del metal y el barro entran en reacción con el  ácido tánico produciendo un fondo negro. El barro se lava posteriormente y las partes amarillas se decoloran con una solución de sosa cáustica.

 

Siguiendo el  mismo método de fabricación, en la actualidad también se encuentran estampados negros sobre fondo blanco y tonos terrosos y ocres.

 

La producción se concentra en la ciudad de San al norte de Bamako donde el  equipo de compras de The African Touch los selecciona personalmente para posteriormente realizar la colección de cojines y tapizados.

 

 

 

 

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Ciudad y países,Decoración y arquitectura,Filosofía de viaje

CASAS ELEFANTE, LA ARQUITECTURA DE LOS DORZE

15 Ene , 2021  

En Arba Minch, y a más de 2900 metros de altitud, vive la tribu de los Dorze. Es allí, donde construyen y mantienen sus casas elefante. Las casas Dorze no tienen comparación con nada que hayas visto en otros lugares del mundo.

 

Antiguamente los Dorze eran guerreros, pero con el paso del tiempo se han convertido en agricultores, ganaderos y artesanos del textil. Todo ello debido a sus enormes campos de algodón que ellos mismos cultivan.

 

Por otra parte, se nota que es una tribu que está acostumbrada a tratar con turistas, y, cuando les haces una visita, te tratan como si su poblado fuese una especie de parque temático donde todo el mundo participa, realizando sus oficios o cualquier show que se les ocurra, y del que todos los Dorze salen beneficiados.

 

Pero claro está, lo más famosos de esta tribu son las impresionantes casas elefante de los Dorze. Como habrás podido adivinar, se llaman casas elefante porque tienen la forma de este africano animal. Algunas tienen más de 12 metros de altura y el interior es oscuro pero muy espacioso.

 

Dentro conviven normalmente la familia y el ganado. Y normalmente, te invitan a dormir en una de sus casas si tienes tiempo de pasar por allí una noche. La verdad es que, aunque nosotros no lo hemos hecho nunca, tiene que ser una experiencia única.

 

Las cabañas están completamente cubiertas con hojas de banano entrelazadas con mucha maña. Están hechas con una sólida estructura de mástiles de madera, separados por tabiques de bambú trenzado.

 

Todas tienen una característica protuberancia en la parte delantera que recuerda la trompa de un paquidermo, y dos respiraderos en lo alto que parecen los ojos de un elefante. No son más que las salidas de humos, ya que el fuego siempre se realiza en el interior.

 

Al fondo está la gran sala principal con la lumbre en el centro y algunos asientos alrededor. Es el hogar propiamente dicho. A la derecha, una estancia separada por un faldón de bambú trenzado hace las veces de cuadra para las cabras y alguna vaca, mientras la estancia del otro lado es la habitación del matrimonio. Los niños duermen en la cocina o en el vestíbulo.

 

La enorme cubierta que desciende hasta el suelo está hecha de enset, grandes hojas de falso banano que protegen perfectamente del sol y de la lluvia. A pesar de su frágil apariencia, estas cabañas pueden durar dos generaciones, unos sesenta años, y debido a su ligereza y sólida estructura, pueden ser trasladadas fácilmente a nuevos emplazamientos.

 

Es de ahí que muchas veces se conoce a los Dorze como aquellos que viajan con la casa a cuestas, en el sentido literal de la frase.

 

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Ciudad y países,Decoración y arquitectura

ENTRE ROCAS MILENARIAS: ZIMBABUE AMALINDA LODGE

27 Nov , 2020  

Cierto es que los atractivos de la zona son muy variados y tentadores, pero una buena opción al sureste de Zimbawe es alojarse en uno de la media docena de  lodges que hay en ‘los matopos’.

 

Matopos es el nombre local del Parque Nacional de Matobo y por extensión de la zona adyacente que aun mantiene la espectacularidad del paisaje rocoso.

 

Uno de los clásicos del área es Amalinda. Un hermoso lodge construido aprovechando las formaciones rocosas del enclave. Las habitaciones, las zonas comunes, incluso la piscina también aprovechan para ello las rocas con una escasa intervención arquitectónica. Ello proporciona además una atmosfera inquietante que se acentúa por el vivo paisaje del sur de África.

 

Merecería un análisis más profundo la condición de “lujosos” de estos campamentos en las sabanas africanas, que dirían más de la mentalidad de los turistas del siglo XXI que de los propios alojamientos. (Análisis que dejo pendiente).

 

La decoración mezcla el encanto rustico de los campamentos de principios del  siglo XX (lonas recias de color caqui, pequeño mobiliario plegable, etc.) con elementos victorianos (camas con dosel, juegos de te y cuberterías en plata, etc.) y una buena selección de toques africanos por doquier: taburetes, cuernos, estatuillas, estampados animales, cestería tradicional, etc.

 

Sobra decir que el lodge tiene de todo desde bodega a cava de puros, biblioteca con los clásicos africanos, spa y por supuesto una cocina fantástica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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ONLY FOR MEN: BULAWAYO CLUB

6 Nov , 2020  

Conocía el club pero no imaginaba que sería uno de los momento más memorables de mis viajes por el continente.

 

Y es que la verdadera memoria de África no estaba al pie de las colinas de Ngong en Kenia, sino más al sur, en la segunda ciudad de Zimbabue: Bulawayo.

 

Los ndebele fundaron esta ciudad a mediados del siglo XIX. Los ingleses, considerando que los acuerdos de explotación minera que Cecil Rhodes pactó con el rey Lobengula  les otorgaban derechos añadidos, expulsaron en 1893 a sus habitantes originales.

 

Desde entonces reprodujeron en la ciudad el imaginario colonial británico del que este club de caballeros es uno de sus gloriosos vestigios. Fue fundado en 1895. Un edificio bien proporcionado, de estilo ligeramente victoriano aunque adaptado a la situación geográfica (lo que le añadía patios, verandas, revestimientos de yeso blanco, etc.) y de amplios espacios interiores.

 

En origen era un club ‘only for men’ como tantos otros en la Inglaterra de la época. Centros de reunión donde los socios compartían intereses y experiencias comunes, sobre todo en esta zona del mundo, tan alejadas de la metrópoli.

 

Sus integrantes eran funcionarios, militares y representantes de la sociedad civil destacados en la colonia.

 

Disponía el club, eso si, de una sala en la que los socios podían reunirse con personas ajenas a él, y pienso que en general serian bastante relajados con las prohibiciones de acceso si tenemos en cuenta el vaivén de desplazados a la zona en cortas temporadas que llevarían noticias y novedades culturales desde Europa a tan remoto territorio.

 

De hecho, y a juzgar por la diversidad de salas del club, los intereses de sus miembros no se limitaban a la política. También giraban en torno a los deportes, la cocina, los safaris, etc.

 

Eso si, lo que es relajado en normas suele ser ufano en lo cultural. Así, aun quedan numerosos ejemplos en sus paredes indicando el estricto ‘dress code’ que debían atender miembros y visitantes, además de las numerosas muestras de respeto a su monarquía.

 

Entrar en el Club Bulawayo es retroceder en el tiempo. Suelos de madera crujientes, amplios salones dedicados a los torneos de polo, a los trofeos obtenidos en los safaris, a las banderas y simbología de las distintas armas y regimientos… cada uno con su mobiliario a medida: vitrinas, alacenas, sillas y sillones en terciopelo en el más puro estilo inglés.

 

Un mundo ido que a veces se resiste a irse del todo en algunos lugares y nos hace comprender que a pesar de los pesares, el mundo evoluciona y hemos de dejar ir cosas que nos resultan dulces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Gentes,Libros y música

UNA PAREJA DE CINE: KAREN BLIXEN Y DENYS FINCH HATTON

15 Sep , 2020  

Nunca está de más el relato de una historia de amor. La de los protagonistas de esta entrada es de sobra conocida gracias a la película de Sydney Pollack Memorias África.

 

Detrás de ella hay una historia real conocida a través del libro autobiográfico de Karen Blixen que tras uno de sus seudónimos, Isak Dinesen, publicó con el título de “Memorias de África”.

 

Karen Blixen y Denys Finch Hatton se conocieron en Londres en casa de unos amigos comunes el 5 de abril de 1918. Karen quedó prendada de Denys, un oficial británico educado en Eton, dandy y amante de los safaris.

 

En aquella ocasión Denys contó la experiencia de su nueva vida en Kenia dónde se estableció en 1911 para vivir una vida lejos de la metrópoli y las convenciones.

 

Por su parte, Karen, hija de un empresario danés que paso gran parte de su vida en Estados Unidos al que escasamente le unían las cartas que este le enviaba contando todo tipo de aventuras hasta que se suicidó cuando ella tenía 10 años. Aquello le marcó enormemente como es lógico y forjó el carácter y la personalidad de Karen que se debatía entre la aventura y la literatura.

 

A lo largo de su juventud se unió estrechamente a sus primos Hans y Bror von Blixen-Finecke. Ella sentía predilección por Hans pero este no le correspondió y decidió casarse con Bror ni tan inteligente ni tan guapo pero igualmente le proporcionaba el título de baronesa, al que inexplicablemente para una personalidad como esa, aspiró y se mantuvo durante toda su vida como algo esencial.

 

El nuevo matrimonio, que tiene en común su afición por el África salvaje y sus animales, se instala en Kenia para gestionar una plantación de café, The Karen Coffee Company, donde se reencuentran como Denys y se hacen íntimos amigos.

Karen se integró rápidamente en África y con su población nativa, y se enamoró de la extraordinaria tradición oral africana.

 

Bror sin embargo era un cabeza loca que no dejaba de derrochar y era incapaz de hacer nada bien, ni siquiera gestionar adecuadamente la granja por lo que le retiraron la gestión de esta dejándola en manos de su mujer que lo hizo bastante mejor. Tan zafio era que incluso llegó a contagiar de sífilis a su mujer lo que impidió que pudieran tener hijos (aunque él pasó la enfermedad de forma muy leve).

 

UNA HISTORIA DE AMOR EN ÁFRICA

Karen y Denys se enamoraron y comenzaron una relación caracterizada por la independencia personal y afectiva que este perseguía a toda costa. Se amaron profundamente pero la relación tuvo numerosos altibajos por lo que él rechazó el matrimonio.

 

La historia real detrás de la dulcificación de la película es que tras una violenta discusión entre ambos, terminaron por divorciarse y fue él quien decidió no volver a estar con ella a pesar de las peticiones de esta. Incluso tras este episodio ella trató de suicidarse.

No mucho tiempo después de estos episodios, como se refleja en la película, Denys se estrelló pilotando su propio avión, el Gipsy Moth.

 

Fue enterrado en el en el lugar que ambos habían elegido tiempo atrás aunque descansa solo ya que Karen Blixen, que vivió hasta 1962, está enterrada bajo un árbol en el parque de su propiedad en Rungstedlund.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Decoración y arquitectura,Filosofía de viaje

NOMADISMO MODERNO

7 Jul , 2020  

África (y también otras zonas del mundo) practica el  nomadismo desde el origen de los tiempos. Lo hacen por razones diferentes a la tendencia nómada de las sociedades contemporáneas, que es el  objeto de esta entrada. (Las razones de los que se ven forzados a moverse son acaso más trascendentes aunque habrá tiempo para ese análisis en próximas entradas).

 

El  sedentarismo surgió hace 12.000 años y lentamente se ha ido desarrollando la cultura urbana. Un desarrollo que en las últimas décadas ha tornado en presión (cada semana, según Naciones Unidas, 3 millones de personas se desplazan para instalarse en una gran ciudad y para 2050, según la misma fuente, cerca del 70% de la población mundial vivirá en urbes.

 

Parece pues que una de las reacciones naturales ante esta presión es la vuelta al ””nomadismo”” (muuuy entrecomillado el término, por supuesto) basado en motivaciones ecologistas, sociológicas, políticas, económicas, etc.

 

Los modelos familiares  a los que uno puede adscribirse hoy en día, las tecnologías que facilitan el  trabajo en remoto, la educación a distancia, el inmoral incremento del precio de las viviendas (bien sea compra o alquiler) y las ataduras que ambas conllevan, son razones que se argumentan en favor de una casa transportable.

 

El fenómeno añade la curiosidad de que es defendido por una nueva clase creativa preparada, plurilingüe y conectada. Estamos en el incipiente inicio de una tendencia que el tiempo pondrá en su sitio.

 

Por lo pronto no son pocos los arquitectos determinados a desarrollar esta especialidad, ni sociólogos que promueven el fenómeno, ni pocos los libros editados defendiendo esta tendencia.

 

 

 

 

SOLUCIÓN PARA HOMELESS

 

El nomadismo contemporáneo tiene un aspecto de sumo interés cuando se trata de paliar las numerosas catástrofes que conocemos: crisis de refugiados,  desplazados por efecto de desastres naturales, etc.

 

Con características propias como la necesidad del uso de materiales locales, ligereza, impacto ambiental, en este caso, lo que son nómadas son las casas y no sus habitantes ya que estos se establecen de forma temporal cuando se desencadenan tales circunstancias y una vez el problemas está en vías de solución, las viviendas se trasladan de nuevo hacia otros lugares en los que son necesarias.

 

 

 

 

 

 

 

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Filosofía de viaje

TURISTA O VIAJERO

23 Jun , 2020  

Estos días de confinamiento he pensado mucho en el futuro de los viajes. Una de esas ideas es que durante un tiempo muchos viajeros volveremos a ser eso verdaderamente: viajeros.

 

Y es que la diferencia entre un viajero y un turista es importante, aunque tras muchos años de viaje, llegué a la conclusión de que tal dicotomía no se halla más que en la mente de uno mismo.

 

Desde hacía tiempo advertía que no era turista sino viajero pero ¿cómo distinguiría esto un mursi? ¿Y cómo explicárselo?

 

Me temo que por viajado que este uno, lo probable es que la mayoría de las gentes del mundo no alcancen –con razón- a distinguirte de un grupo de turistas al uso.

 

Habrá que convivir con ello, pero entretanto muchos podemos fantasear con la idea de llegar a lugares donde eres extranjero, por supuesto, pero no uno de esos extranjeros que integran grupos que pasean juntos, hablando y riendo en voz alta, buscando comidas y bebidas conocidas, y siguiendo a un guía que te dirá ante que edificios deberás hacerte un selfie y las tiendas en las que merece la pena perder un poco de tiempo.

 

 

El encarecimiento de los vuelos, las restricciones en los hoteles y restaurantes, el distanciamiento de guantes y mascarillas hará que en buena lógica muchos se resistan a viajar. Eso y el sempiterno miedo al otro. Por lo que preveo que a pesar de los estímulos al sector, iremos de menos a más en una recuperación que podría durar un par de años.

 

 

 

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MATOPOS Y CUEVA DE NSWATUGI

16 Jun , 2020  

Hace al menos un año y medio que no he regresado a Zimbabue (¡con lo que me gusta!). La pandemia, además, trastocó un inmenso calendario de viajes que lo incluía.

 

He viajado a la zona en varias ocasiones, pero no fue hasta la última, en 2018, que me desplacé hasta a ciudad de Bulawayo y la tomé como base para descubrir la zona. En particular el Matobo Hills National Park a 60 kilómetros al sur de la ciudad.  Un escenario tremendamente teatral, decorado por grandes rocas desnudas y curvadas, esparcidas como las cuentas de un collar, que ha desarrollado la vida ininterrumpidamente desde hace 40.000 años hasta hoy.

 

Tras volver de allí, pese a la dificultad de encontrar literatura al respecto, profundice ligeramente en la historia la antropología que se escondía tras las cuevas de los Matopos.

 

Inexplicablemente, una de ellas, la cueva de Nswatugi, fue usada como granero en el  siglo xix por los pioneros de John Rhodes.

 

Entre solo en un par de ellas aunque en la zona hay numerosas cuevas. Nswatugi (que en lengua shoona significa ‘lugar del salto’) me impacto especialmente gracias a la morfología de la propia cueva y sus realistas pinturas rupestres.

 

Como el desfiladero de petra, la cueva era alta, de tonos cálidos, bien visibles los estratos y el paso de los siglos. La altura se producía por una lenta elevación de siglos. Una especie de flor que abre sus pétalos petrificados a lo largo de la eternidad.

 

No parecía que fuese a caer ni un solo grano de arena. La erosión de miles de años ha dejado aquellas superficies duras, lisas y pulidas

 

Y como en una panorámica en cinemascope aparecen jirafas esbeltas, en movimiento. Impalas pastando, kudus en desbandada. Y entre ellos, nuestros antepasados mostrando a las generaciones venideras una lección de evolución.

 

PD: espero que no pase mucho tiempo antes de regresar (aunque temo que los Matopos tendrán que esperar mejor ocasión ya que a mi lista de imprescindibles de Zimbabue aún faltan muchos ¡checks!)

 

 

 

 

 

 

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Los Herero

11 Feb , 2020  

La primera vez que visite Namibia conocí un buen número de Hereros (siempre que es necesario y puedo, trato de alquilar un vehículo grande, como furgoneta o similar, para así poder aliviar la carga de  las miles de personas que caminan de una población a otra). Desde luego que me llamaron la atención con esa indumentaria victoriana.

 

La sociedad herero cuenta en la actualidad con aproximadamente 300.000 miembros repartidos entre Angola, Botsuana, y Namibia.

 

Sin embargo el siglo XX fue terrible para esta etnia del sur de África. Se cree que el 75% de la población fue aniquilada en un genocidio alemán dirigido por Adrian Dietrich Lothar von Trotha, comandante de la fuerza colonial alemana en África Oriental, quien aplastó la revuelta anticolonialista del jefe herero Samuel Aero del 12 de enero de 1904 expoliando sus tierras, envenenando los pozos utilizados por el ganado y desplazando la población al desierto donde moriría de inanición.

 

Unos meses después, los Namaqua, etnia residente en el  mismo territorio, también se levantaron en armas contra los alemanes y fueron tratados de manera similar.

 

Se trata de una etnia que ha sufrido mucho la persecución y casi aniquilamiento por parte de los colonialistas alemanes en el sur de África, a pesar de lo cual ha mantenido viva sus tradiciones familiares y conciencia nacional.

 

El gobierno alemán pidió disculpas oficiales por estos acontecimientos a los que denominó abiertamente genocidio y comenzó a negociar con el Gobierno de Namibia el pago de las reparaciones.

 

Los Herero prácticamente no se vestían. Los misioneros, ofendidos por la desnudez, lograron introducir el concepto de la vestimenta, con un tipo de vestido de corte europeo de la época, pero vistoso y colorido. El actual traje tradicional de las mujeres Herero es producto de la influencia europea en la época victoriana.

 

 

 

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